Cómo en roma, así lo leo:
una estética, una forma, un color
un contrario, un lugar
Cual coliseo
Una idea de espectáculo para nada espectacular.
Para empezar se mueven rivalidades sin césar.
Pero con algún Cesar
¡Qué pereza esa alteza!
Que solo rivalizar busca
porque competir le estresa.
De época es la cosa.
Desde el principio azarosa.
La gente gosa como gloriosa
con prosa que da risa,
pero también se problematiza
esa prisa,
misa, e incluso musa
qué hacen de la camisa que usan.
¡Es que abusan!
Unos más que otros,
pero todos dentro
de la misma bolsa.
La gente compra un espectaculo
desde su angulo
sin mucho obstáculo
Y desde lejos sin binóculo,
entre culos y los duros
senos de una porrista
ven reflejado el anhelo de su próxima conquista.
Y al terminar, y si la hinchada está lista,
silbido s y palabras sexistas
hacen que la idea de belleza exista
y retrate mero catre
para los propios buitres.
¡Titere!
Así te ves.
Y es tu rol.
Cuando pensas, hablas, miras y no haces futbol,
y más que el balón,
terminas viendo un bombón,
o cantando lo que propone el montón.
Repitiendo con todos a la vez
que lo queres es
goles,
oles
y una mujer pa sex.
¡Ja!
Eso te ha dicho más de una vez
la portada del calendario del mes.
Y cuando por fin comienza el juego, el ruedo
o el duelo al parecer,
no importa mucho el ser, sino vencer,
pero por medio de lo que otro pueda hacer...
¡Puro miedo!
Donde gol o muerte es el lema...
Qué pena y anatema
que esas sean las ideas que alimentan las venas.
¡Qué pasa bro!
La cancha no es lo mismo que un estadio.
Créeme no lo digo yo,
lo dice hollywood estudios.
Todos unidos por el ruido de todos
distrayendo los sentidos.
Al parecer todos, los cinco
idos o entre-tenidos
en ese circo,
y un sexto o el resto,
como prohibidos
o excluidos.
Y por ello es que protesto.
es el contexto
la mente de la gente no está del todo en el cesto,
a ellos no les falta arte ni nada de esto.
Sienten con sentido.
Pero son como consentidos
criados o mimados,
solamente animados
por lo que otros le han traído, ofrecido
creado o producido.
Y ni toda la culpa han tenido.
Tiempo ha habido,
pero se ha ido
por el trabajo conseguido
o perseguido,
que cansado ha dejado
al proletario.
Quien de seguido
vive su diario
esperando el partido
gastando plata, tiempo y animo.
en un refugio para anonimos
De igual manera cualquier hincha puede
tanto como el que inventa,
lo que no tiene
es eso en cuenta.
Eso aparenta
la boca abierta
de los atraídos
dis-traídos y traídos
al partido
que no dan cuenta
una estética, una forma, un color
un contrario, un lugar
Cual coliseo
Una idea de espectáculo para nada espectacular.
Para empezar se mueven rivalidades sin césar.
Pero con algún Cesar
¡Qué pereza esa alteza!
Que solo rivalizar busca
porque competir le estresa.
De época es la cosa.
Desde el principio azarosa.
La gente gosa como gloriosa
con prosa que da risa,
pero también se problematiza
esa prisa,
misa, e incluso musa
qué hacen de la camisa que usan.
¡Es que abusan!
Unos más que otros,
pero todos dentro
de la misma bolsa.
La gente compra un espectaculo
desde su angulo
sin mucho obstáculo
Y desde lejos sin binóculo,
entre culos y los duros
senos de una porrista
ven reflejado el anhelo de su próxima conquista.
Y al terminar, y si la hinchada está lista,
silbido s y palabras sexistas
hacen que la idea de belleza exista
y retrate mero catre
para los propios buitres.
¡Titere!
Así te ves.
Y es tu rol.
Cuando pensas, hablas, miras y no haces futbol,
y más que el balón,
terminas viendo un bombón,
o cantando lo que propone el montón.
Repitiendo con todos a la vez
que lo queres es
goles,
oles
y una mujer pa sex.
¡Ja!
Eso te ha dicho más de una vez
la portada del calendario del mes.
Y cuando por fin comienza el juego, el ruedo
o el duelo al parecer,
no importa mucho el ser, sino vencer,
pero por medio de lo que otro pueda hacer...
¡Puro miedo!
Donde gol o muerte es el lema...
Qué pena y anatema
que esas sean las ideas que alimentan las venas.
¡Qué pasa bro!
La cancha no es lo mismo que un estadio.
Créeme no lo digo yo,
lo dice hollywood estudios.
Todos unidos por el ruido de todos
distrayendo los sentidos.
Al parecer todos, los cinco
idos o entre-tenidos
en ese circo,
y un sexto o el resto,
como prohibidos
o excluidos.
Y por ello es que protesto.
es el contexto
la mente de la gente no está del todo en el cesto,
a ellos no les falta arte ni nada de esto.
Sienten con sentido.
Pero son como consentidos
criados o mimados,
solamente animados
por lo que otros le han traído, ofrecido
creado o producido.
Y ni toda la culpa han tenido.
Tiempo ha habido,
pero se ha ido
por el trabajo conseguido
o perseguido,
que cansado ha dejado
al proletario.
Quien de seguido
vive su diario
esperando el partido
gastando plata, tiempo y animo.
en un refugio para anonimos
De igual manera cualquier hincha puede
tanto como el que inventa,
lo que no tiene
es eso en cuenta.
Eso aparenta
la boca abierta
de los atraídos
dis-traídos y traídos
al partido
que no dan cuenta
de lo que todo eso representa.

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